Meditación sobre san Lucas 11, 1-13

Cuando oren, digan: Padre, santificado sea tu nombre. (Lucas 11,2)

Cuando leemos el pasaje en que Abraham regateó con Dios por la vida de los pecadores de Sodoma y Gomorra, nos parece como si fuera el grito de auxilio de un hijo que confía en la justicia y la compasión de su padre (Génesis 18). Jesús se refirió a Dios diciéndole “Padre” (Lucas 11,2). Para sus discípulos, este fue un momento de gran revelación, porque en la fe judía no era común llegar a esta confianza con el Señor todopoderoso. Pero en Cristo, los discípulos vieron el tierno corazón de un Hijo perfecto, totalmente receptivo a los deseos de su Padre y plenamente comprometido a trabajar para que el plan de salvación trazado por el Padre se cumpliera en esta tierra.

Pleading to GodCuando oramos haciendo esta petición, no se trata de que nuestras oraciones vayan a hacer santo a Dios, sino de que su santidad resplandezca por intermedio nuestro para que, al hacerlo, su Reino sea edificado en la tierra. El deseo de que el Reino de Dios quedara establecido aquí en la tierra fue el tema central de la vida de Jesús. Ahora bien, podemos tener parte en este deseo y extender nuestro clamor pidiendo su completo y glorioso cumplimiento cuando Jesús venga de nuevo a la tierra.

la-cruz-y-el-cieloEn vista de todo esto, cabría preguntarse: ¿Podemos elevar el corazón por encima de las preocupaciones egocéntricas diarias? ¿Podemos rezar la “oración del Señor”? ¡Claro que sí! La Carta a los Colosenses dice que por nuestro Bautismo en la muerte y la resurrección de Jesús, nos hemos librado de la muerte espiritual y hemos sido vivificados en Jesús (Colosenses 2,12).

Así, pues, lo mejor que podemos hacer es confiar en la providencia de nuestro Padre y vivir conforme a sus mandamientos. Si tomamos el Padre Nuestro como oración propia, nuestro Padre celestial hará en nosotros más de lo que nos podemos imaginar.

PADRE NUESTRO MISTICO“Padre amado, sé que me tú me creaste para ser hijo tuyo. Concédeme tu Espíritu Santo, Señor, para ser un reflejo de tu amor y tu misericordia ante mis seres queridos y amigos.”

Génesis 18,20-32; Salmo 138,1-3.6-8; Colosenses 2,12-14

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About hermanasmisioneras

Hermanas, Misioneras Auxiliares del Sagrado Corazón serviendo el Pueblo de Dios en los Estados Unidos, Puerto Rico, y Venezuela.
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